Introducción
¿Ya te diste cuenta de que los juegos móviles, especialmente los gratuitos, están cada vez peores?
- Juegos de carreras con pistas de 20 segundos.
- Juegos que parecen tener más anuncios que jugabilidad.
- Y hasta juegos que ni siquiera juegas, solo miras.
Video:
Estoy seguro de que no solo tú y yo hemos notado esto.
Si eres de la vieja escuela como yo, probablemente recuerdes una época en que los juegos parecían más “reales”. Y con “real”, no me refiero al realismo gráfico, sino a la sensación de que el juego tenía más alma.
Eso sucedía porque, en aquella época, los desarrolladores realmente intentaban hacer algo bueno y divertido, sin embudos de ventas, sin juegos infinitos hechos para enganchar, sin gacha.
Solo otro ser humano o un pequeño estudio intentando ganarse su lugar al sol.
Era la época en que los niños salían de la escuela y corrían a casa para descargar el nuevo Angry Birds o superar el récord del compañero en Hill Climb Racing.
A partir de 2017, los juegos gratuitos para móviles se volvieron más genéricos. Y ni hablemos de las tiendas de aplicaciones. Parece que la regla es ofrecerte juegos malos y sin cerebro.
Encontrar un buen juego se volvió una lucha diaria. Muchos juegos iguales, mucho ruido y poca calidad.
En este artículo, vamos a discutir las razones que llevaron a Google Play y la App Store a este escenario decadente y también explorar posibles soluciones para recuperar el apogeo del mobile — si es que eso aún es posible.
2013: el último gran año de los juegos móviles
Considero que 2013 fue el último gran año de los juegos móviles. Y no es solo nostalgia.
Ese año marcó el apogeo de Gameloft y de empresas como EA, Rovio y Glu, todas haciendo juegos increíbles y variados.
- Asphalt 8
- Real Racing 3
- Dead Trigger 2
- Rayman Fiesta Run
- Plants vs Zombies 2
- Infinity Blade
- Angry Birds GO
Había juegos buenos tanto para quienes preferían títulos gratuitos como para quienes preferían pagar.
Pero todo cambió cuando las empresas abandonaron los juegos pagos o con baja monetización y apostaron todo al modelo freemium.
El freemium nació antes, con juegos como Smurfs’ Village y FarmVille (2010), pero fue a partir de 2014 que las grandes empresas comenzaron a enfocarse totalmente en ese modelo.
La forma de hacer juegos móviles cambió
Los juegos pagos se volvieron un recuerdo. Ninguna empresa grande quería seguir lanzando juegos que vendían poco, mientras que los gratuitos generaban miles de millones.
Sí, miles de millones con “B” de billones.
No entraré en el tema de la piratería aquí, ya que eso ya se ha discutido antes. Pero el hecho es que ponerle precio a un juego alejaba a los jugadores.
Ser gratuito se convirtió en la regla, y esa regla trajo dos ventajas para las empresas: más ganancias y el fin de la piratería. ¿Todos ganan? Solo parece. En la práctica, los jugadores salieron perdiendo.
Como el modelo era nuevo, nadie regulaba nada. Las tiendas lo adoraron: Google Play y App Store se quedan con el 30% de cada compra.
Sin regulación, las empresas empezaron a explotar el aspecto psicológico de los jugadores. El diseño de los juegos cambió: todo giró en torno a la monetización.
Juegos como Genshin Impact fueron construidos con la monetización como centro de la experiencia, robando el alma de la narrativa.
Juegas para coleccionar, no por habilidad o historia. Y aún pagas por atajos como gemas o energía.
El modelo freemium evolucionó hacia algo peor: el pay-to-win. Gana quien más gasta.
Y peor aún: incluso juegos con alta inversión empezaron a usar lootboxes y gacha desde el principio. No importa si parte del público se va, con tal de que las “ballenas” sigan pagando.
Hiper casual: el precursor del Brain Rot
Y todavía puede empeorar.
Desde 2020, Internet aceleró el consumo con videos cortos. TikTok y similares causaron el llamado “Brain Rot”, donde solo se consume contenido superficial.
La versión de eso en los juegos son los hiper casuales. Pero ya existían antes.
Son juegos extremadamente simples, hechos para ser rápidos y desechables. El truco es enganchar al jugador con recompensas rápidas, obligándolo a ver anuncios o pagar para avanzar.
Juegos que dicen ser relajantes, pero más parecen lavado cerebral.
Aprovechan los algoritmos de Google y Apple. Son ligeros, corren en cualquier celular y se lanzan en masa, esperando que al menos uno se vuelva viral.
Cuando se viraliza, cada clic vale centavos. Multiplicado por millones, se vuelve un negocio millonario.
No están hechos para ser recordados. Están hechos para ocupar tu tiempo por 5 minutos, llenarte de anuncios y hacerte instalar otro clon justo después.
La maduración del mercado móvil
La explosión del freemium, pay-to-win y los hiper casuales creó una barrera tan grande que es difícil encontrar un juego pago y offline con inicio, desarrollo y final.
En el pasado, existían experiencias increíbles en el móvil. Juegos hechos con cariño.
El mercado maduró. Pero maduró y ya se está pudriendo.
El público, incluso el más ingenuo, comenzó a notar las limitaciones y decepciones de esos juegos.
Por eso, hoy la percepción es: el móvil solo tiene juegos malos.
Necesitamos entender que los juegos free-to-play son gratuitos para atraer. Pero luego puedes acabar gastando más que en un juego pago.
Es triste ver personas creciendo en el móvil guiadas por malas sugerencias, sin nunca experimentar lo mejor que esta plataforma ya tuvo.
Imagina un jugador de PC que solo haya jugado títulos gratuitos. ¿Cómo tendrá una visión completa sobre los videojuegos?
Juegos pagos: la salvación que nadie quiere
¿Y cómo se resuelve esto?
La verdad: no se puede obligar a nadie a pagar por juegos. Y los números lo demuestran: los juegos pagos casi siempre fracasan en el móvil.
Las tiendas no ayudan. Google Play Games y Apple Game Center están abandonados.
Apple piensa en transformar el Game Center en un launcher de juegos, lo cual es una buena idea. Google debería copiarlo.
Pero al final, quien filtra lo que entra en tu smartphone eres tú.
Quien suscribe el Play Pass o Apple Arcade nota la diferencia de inmediato. La portada cambia. Las recomendaciones mejoran.
La emulación
La emulación es un síntoma, no una solución.
Esos juegos que emulamos fueron creados como juegos pagos, con alma.
Cuando el jugador ya no encuentra eso en el móvil, se va a los emuladores.
Una emulación de PC en el móvil — algo más oficial y accesible — podría ser una salvación.
¿Te imaginas poder instalar juegos de Steam directamente en el celular? Sería perfecto.
Conclusión
Bueno, esa es mi opinión. ¿Y tú?
Cuéntame: ¿qué estás jugando? ¿Todavía te gustan los juegos móviles o ya migraste a la emulación?
Tenemos un artículo con los mejores exclusivos de mobile. Échale un vistazo. Es una buena forma de ver que el mobile va mucho más allá de juegos casuales y free to play.
Un gran abrazo y hasta la próxima.



